La ansiedad no es el enemigo: es una emoción que intenta avisarte de que hay algo que debes saber.
Si estás leyendo esto es porque quizás estás sintiendo algo dentro de ti que no marcha del todo bien. Puede que tu corazón lata más rápido de lo normal, que sientas que te falta la respiración, puede que te sientas más fatigado sin motivo aparente o que tu mente vaya a mil por hora. Déjame decirte algo desde ya: no estás roto, no eres el único al que le pasa y sobretodo, no estás solo.
Después de acompañar a muchas personas en su proceso ( y de hacer yo misma el mío), puedo decirte que la ansiedad no es tu enemigo, aunque lo parezca. Es una mensajera que toca a tu puerta con urgencia, intenta decirte algo que tu mente consciente aún no ha podido escuchar y que necesitas saber.
Desde el punto de vista de la psicología clínica, la ansiedad es una respuesta adaptativa del organismo a los sucesos del entorno. Nos avisa cuando algo no va bien, es como una alarma que nos indica que debemos tomar acción sobre algo. Básicamente es tu sistema de supervivencia intentando protegerte. Sin embargo, hay veces en los que la alarma se queda encendida de manera continua alertando de un peligro que en realidad no existe.
Cuando ansiedad y la depresión vienen de la mano, ahí se puede complicar. Hay veces que una provoca la aparición de la otra, y es ahí donde hay que consultar a un profesional de la salud (sin perder de vista las terapias alternativas pues pueden ser un gran complemento).
Mi visión como terapeuta de terapias alternativas también me dice que la ansiedad es tu alma intentando avisarte de que te has desconectado de tu esencia. Trata de decirte que estás atrapado entre lo que realmente eres y lo que el mundo te exige ser.

La trampa de la sociedad moderna: el Síndrome del Superhéroe:
Vivimos en una sociedad que nos ahoga y nos han vendido la idea de que tenemos que ser una especie de superhéroes. Debemos ser capaces de llegar a responder las exigencias del día a día, y siempre con una sonrisa.
Hace no muchos años nos vendieron la idea de que llorar era de débiles (sobretodo a los hombres). Ahora esta idea se ha transformado en que estar al límite de nuestras fuerzas o incluso descansar, es de vagos o débiles. Lo malo de esto es que también nos lo hemos creído.
Ahora nos sentimos mal si descansamos, si nos sentimos tristes o tenemos miedo. Cualquier emoción diferente de las mal catalogadas como «positivas» es un signo de debilidad. Pretendemos eliminarlas, pero no se puede. Es como intentar detener una ola del mar con las manos.
Desde mi trabajo como terapeuta regresiva, he podido tener otra visión más completa sobre la ansiedad. He podido ver una verdad que se repite continuamente: muchas almas encarnan con contratos del alma precisamente para romper estos patrones. Para recordarle a la humanidad que ser vulnerable no es ser débil, es ser humano. Es ser real.
La ansiedad no es el enemigo, sino un aliado que nos permite ser más humanos y menos perfectos. La ansiedad es un sentimiento de que está pasando algo de lo que aún no te has dado cuenta. Es tu alma diciéndote: «Basta ya de fingir. Es hora de ser auténtico, de ser tú».
Cuando la ansiedad se convierte en tu prisión:
La ansiedad es una respuesta normal pero deja de ser adaptativa cuando te impide llevar una vida plena. Cuando te afecta al sueño, cuando te sientes excesivamente inquieto y tenso. Lo peor de todo esto es que sentir ansiedad te hace creer que nunca vas a salir de esta, que esos síntomas se van a quedar contigo para siempre. Y es irónico porque puede que pensar eso aumenten tus niveles de ansiedad, empeorar la ansiedad así como empeorar los síntomas. Piensas en tu futuro y te da miedo, te imaginas lo peor en cada escenario. Tu mente empieza a generar guiones de películas sobre el futuro cada vez más catastrófica que la anterior. Lo peor de todo esto es que elegimos creernos esas películas que nuestra mente crea.
Desde la psicología, intentamos ver tus patrones mentales y emocionales. Con qué sucesos empezó todo, que variables mantienen el problema y cómo generar más flexibilidad mental para encarar la ansiedad desde otra perspectiva más saludable.
En mis sesiones de regresión, he descubierto que muchos de estos miedos al futuro están anclados a memorias del pasado, incluso de vidas anteriores. Tu alma recuerda traumas, pérdidas, catástrofes que tu mente consciente no registra y proyecta esas memorias hacia adelante como mecanismo de protección.
Muchas veces la ansiedad no es el miedo al futuro, sino que es sobre un pasado no sanado que se disfraza de futuro.
Comprende el mensaje que hay detrás de la ansiedad y el miedo. Identifica los distintos trastornos de ansiedad que hay, conoce los síntomas:
Según el manual diagnóstico de los trastornos mentales, el DSM-V-TR, tenemos varios trastornos de ansiedad:
- Trastorno de angustia o trastorno de pánico: ambos términos se emplean indistintamente. El trastorno de pánico se produce cuando se tienen ataques de pánico inesperados. La persona sufre en algún momento un ataque de pánico y desarrolla miedo de que este hecho vuelva a producirse. Se podría decir que tienen miedo al miedo. Las personas con este trastorno pueden sentir miedo a perder el control o a volverse locos, temblores, sudoración, mareos, náuseas, miedo a morir…entre otros síntomas. Ese terror parece surgir de la nada. Desde el plano energético, el trastorno de pánico representaría una liberación acumulada de emociones reprimidas o memorias traumáticas que buscan salir a la superficie para ser vistas y sanadas. Es tu cuerpo diciendo :»Ya no puedo más conteniendo esto».

- Agorafobia: miedo a los espacios abiertos y/o cerrados. Puedes tener miedo a coger el transporte público, estar en espacios abiertos o cerrados como por ejemplo un cine, aglomeraciones de gente, y/o estar fuera de casa solo.
- Fobia específica: ansiedad o miedo intenso a las alturas, a la sangre, a los animales, a subir en un ascensor o a volar en avión….estas situaciones provocan ansiedad intensa.
- Trastorno de ansiedad social o fobia social: La fobia social sería un miedo o ansiedad intensa a situaciones sociales en las que la persona está expuesto a un posible juicio por parte de otras personas, a ser observado( por ejemplo cuando se come), charlar con otras personas y/o actuar delante de otros (como dar una charla). En la mayoría de las ocasiones, es reflejo de heridas profundas relacionadas con la autoestima.
- Trastorno de ansiedad generalizada: preocupaciones excesivas en forma de anticipación aprensiva y angustiosa que interfieren en el funcionamiento de la persona. Las personas que lo sufren pueden sentirse fatigadas fácilmente, ser incapaces de concentrarse, sentir irritabilidad, tensiones musculares, alteración del sueño… Se trata en resumen de una preocupación constante, como una sombra. ¿Y si…? se convierte en tu frase más repetida. Desde las terapias alternativas, el trastorno de ansiedad generalizada se entiende con una desconexión con el momento presente y una falta de confianza en el flujo natural de la vida.
- Hipocondría: (ahora trastorno de ansiedad por enfermedad)Actualmente se encuentra recogido dentro de los trastornos síntomas somáticos. Antes se consideraba dentro de los trastornos de ansiedad sin embargo actualmente pasa a tener otra clasificación. Sería una preocupación excesiva por tener una enfermedad.Estos serían los tipos de trastornos de ansiedad para los adultos, los tipos de trastornos de ansiedad para la población infanto-juvenil podríamos señalar que hay otros tipos de trastornos de ansiedad como podría ser el trastorno de ansiedad por separación. No voy a entrar en ellos porque no es el objetivo del presente artículo.Ahora que has identificado los diferentes trastornos de ansiedad que hay, déjame decirte algo que tal vez nadie te ha dicho con tanta claridad: esa creencia de que nunca vas a sentirte bien es absolutamente falsa. La ansiedad y preocupación excesiva se pueden tratar con éxito.
La ansiedad puede hacernos creer que jamás se marchará de nuestra vida pero sí puedes transformarla porque la ha creado tu propio cuerpo en respuesta a algo. Tu cerebro, en algún momento dado, pensó que necesitabas una cantidad específica de hormonas y sustancias porque percibió un peligro, y de ahí que te sientas así. Sin embargo, igual que tu sistema nervioso provocó la ansiedad, también puede hacer que se marche.
Pero hay más. También podemos elegir no creernos las películas futuristas que creamos. Todo es cuestión de generar nuevos hábitos, nuevas respuestas, nuevas conexiones neuronales. Y más profundamente aún, de sanar las memorias del alma que alimentan esos miedos
Cómo tratar la ansiedad. La terapia lo es todo porque hay vida más allá de los trastornos de ansiedad:
El primer paso no es combatir la ansiedad sino escucharla con compasión. ¿Qué te está diciendo? ¿ de qué necesita protegerte?¿qué parte de ti pide atención?. Trata tu ansiedad como tratarías a un niño asustado: con amor, no con rechazo. Y sí, puede parecerte algo complicado pero, hasta ahora lo que has probado para deshacerte de tu ansiedad no te ha funcionado así que, ¿por qué no probar algo diferente?
Sanación integral y profunda para tratar los trastornos de ansiedad:
- La ansiedad te saca del aquí y el ahora y te proyecta a futuros catastróficos. Así que usa tu respiración como ancla: inhala profundamente en 4 tiempos, sostén en 4, y exhala en 6. Esto activa tu sistema nervioso parasimpático y le dice a tu cerebro que ahora está a salvo.
- Vuelve a la naturaleza. Vivimos tan inmersos en las prisas de nuestro día a día que se nos olvida volver a lo natural, a ver más verde y menos edificios.
- Respira. La realidad es que se nos olvida algo tan obvio y vital como el respirar. Se consciente de cómo es tu respiración y hazla más profunda y larga para que tu cuerpo realmente se oxigene.
- Desmantela tus creencias limitantes. Serían programaciones mentales aprendidas sin darnos cuenta a lo largo de nuestra historia vital pero que no son realidades. Hacerlas visibles es una buena idea para darte cuenta de lo que hay detrás de tu ansiedad.
- Cuida tu cuerpo. Haz deporte, reduce los estimulantes como el café. Todo cuenta, y si tratas con amor tu cuerpo empezarás a reducir los síntomas.
- Meditar es fundamental para conectar al aquí y al ahora tan necesario cuando sufrimos síntomas del trastorno de ansiedad. Normalmente, dentro de la terapia psicológica introduzco a mis pacientes en la meditación guiada. Hay muchos estudios que confirman los beneficios que la meditación tiene en la salud mental, sobretodo en los trastornos de ansiedad.
- Considera ir a terapia para tratar los trastornos de ansiedad. A veces necesitamos a alguien que nos acompañe en nuestro camino hacia la vida sin trastornos de ansiedad. La terapia psicológica es muy eficaz para reducir los síntomas, si a demás lo unes a las terapias holísticas es muy probable que realices un gran trabajo y des un vuelvo a tu vida
Si algo dentro de ti vibró mientras leías estas palabras, si sentiste ese pequeño cosquilleo en el pecho o ese nudo en la garganta que te dice «esto es para mí», entonces ya estás escuchando a tu intuición. Esa es tu alma confirmándote que estás listo para iniciar tu proceso de sanación profunda.

No tienes que seguir cargando solo con ese peso que te aplasta el pecho. No tienes que despertar cada día con el nudo en el estómago preguntándote cómo vas a lograr sobrevivir un día más. No tienes que seguir fingiendo que todo está bien cuando por dentro sientes que te desmoronas
¿Estás listo para transformar tu ansiedad en paz interior?¿ Quieres tratar los trastornos de ansiedad?:
No tienes que ser fuerte todo el tiempo. No tienes que poder con todo. No tienes que ser perfecto. Tienes permiso para ser humano, para pedir ayuda, para reconocer que necesitas apoyo y terapia. Y no pasa nada.
Existe otro camino. Un camino de comprensión profunda, de compasión radical hacia ti mismo, de sanación desde la raíz del alma, no sólo desde la mente. Un camino donde tu ansiedad se transforma en claridad, tu miedo en confianza, tu desconexión en plenitud
¿Estás listo para transformar tu ansiedad en paz interior?¿ Quieres tratar los trastornos de ansiedad?:
Si sientes en lo profundo de tu ser que ha llegado el momento, que tu alma está lista para liberarse, para sanar, para recordar quién realmente eres más allá del miedo… te invito a dar el siguiente paso
En nuestras sesiones juntos de terapia, podemos profundizar en la causa de los trastornos, abordar los trastornos de ansiedad y los síntomas de ansiedad, explorando:
✨ El origen profundo de tu ansiedad desde una perspectiva integral. O por el contrario, también podemos abordarla sólo desde la perspectiva de la psicología convencional. Decidiremos juntos qué es lo mejor para ti.
✨ Las memorias del alma de vidas pasadas que pueden estar influyendo en tu presente y provocándote los síntomas de los trastornos de ansiedad.
✨ Tus registros akáshicos para comprender tu propósito de vida y cómo alinearte con él.
✨ Los contratos del alma que ya no te sirven y necesitan ser liberados
✨ Tus bloqueos energéticos en chakras y campo áurico para saber que mantienen la ansiedad
✨ Mensajes de tus guías espirituales que te acompañan. Mediante sus consejos podremos establecer la ruta hacia una vida sin síntomas del trastorno de ansiedad.
Tu alma ya dio el primer paso al traerte hasta aquí, al hacerte resonar con estas palabras. Ahora sólo falta que tu mente consciente tome la decisión.
Cada día que pasa viviendo con ansiedad es un día menos viviendo en tu plena expresión divina. No esperes a tocar fondo para pedir ayuda. No esperes a que la ansiedad te quite todo antes de decidir recuperarte. La sanación comienza con una decisión: la decisión de priorizarte, de escucharte, de honrarte, de amarte lo suficiente como para darte la oportunidad de tratar los trastornos de ansiedad y conocer las causas de los trastornos.
Tú también puedes liberarte. Tú también mereces vivir sin ese peso en el pecho.
Estoy aquí para ti. Tu proceso de transformación profunda comienza ahora, en este preciso momento donde elegiste leer hasta aquí, donde elegiste no rendirte, donde elegiste darte una oportunidad más.
Agenda tu sesión y comienza a escribir un nuevo capítulo de tu historia. Uno donde la ansiedad ya no sea tu carcelera, sino la maestra que te llevó de regreso a ti mismo.
